El Sol, ese majestuoso astro al que le debemos prácticamente todo y que sin embargo la mayoría desconocemos por completo cualquier faceta suya que no sea “ser una bola brillante en el cielo que da luz y gira alrededor de nuestra casa, nuestra Tierra”. Y al otro lado la Luna, con su cara sonriente vigilándonos como una buena madre e iluminándonos cuanto puede mientras nuestro padre, el Sol, está fuera. Seguro que todos los frikis de la astronomía entienden mi admiración por lo que tenemos sobre nuestras cabezas. ¿No sería maravilloso poder guardar un poquito de sus luces en un tarro para tenerlos a todas horas con nosotros?

Tarro de luz solar

Tarro de luz solar

Imagina disfrutar por las noches de la misma calidez que transmite la luz solar. O disfrutar de una luz semejante a la que refleja la Luna llena en su plenitud incluso en los dias de Luna nueva. Y podemos. No es exactamente un pedacito de sol en un tarro pero casi, porque el tarro de luz solar/lunar contiene células fotovoltáicas que recogen la luz solar para cagar una batería que, gracias a esa luz y un sensor de luminosidad (los frikis de electrónica sabrán de esto) que tiene acoplado, cuando oscurece el día enciende una serie de bombillas led conjuntadas en color e intensidad de tal forma que su luz nos parezca auténticamente luz natural del astro que hayamos elegido.

El tarro de luz (solar o lunar) es sin duda una vela muy práctica y ,a la larga, económica, además de ecológica, ya que usa la energía renovable del sol y da luz cuando es necesario. Además la naturaleza duradera de la bombilla led nos permite ahorrar mucho en cambios de bombillas. Un regalo original y fabuloso para adornar un jardín o patio, a la vez que práctico por su función automática para iluminarlo. Pero esto me provoca curiosidad. ¿Funcionarán los bichos solares con estos tarros? Es una cuestión que os invito a averiguar (siempre que no se os salga del presupuesto).

Otros regalos que pueden interesarte...

Share