La pintura corporal puede tener muchos usos. Hay gente que es aficionada al body painting, y pueden dedicarse a ello simplemente por placer, por gusto estético o para reivindicar y protestar por alguna causa. Pero también se le puede dar uso en otro ámbito, mucho más íntimo, como el físico-sentimental terreno de la pareja. Y si es ahí donde quieres innovar, seguro que con la pintura corporal con sabor a donut glaseado lo conseguirás.

Pintura corporal con sabor a donut glaseado

Pintura corporal con sabor a donut glaseado

Usar pintura corporal con tu pareja no es nada demasiado novedoso. Mucha gente ya lo utiliza o lo ha usado alguna vez, con el fin de experimentar cosas nuevas o de darle un nuevo enfoque a sus encuentros íntimos. Pero la mayoría de las pinturas corporales son… bastante parecidas. Sabor a chocolate, sabor a fresa, a melocotón, frío y calor, etc, etc. Nada que no hayamos oído antes, ¿verdad? Pero si eres un gourmet pasional, de esos que se aficionaron a la pintura corporal después de probarla por primera vez, o no lo has probado todavía y tienes ganas de experimentar nuevas sensaciones, ahora te sugerimos una pintura totalmente distinta a todas las que puedas encontrar normalmente: la pintura corporal con sabor a donut glaseado. Con ella podrás combinar dos de tus grandes pasiones: la que sientas por el amor de tu vida, o por tu pareja actual, con la que siempre has tenido con los dulces y los postres… sobre todo si te consideras el friki número 1 de los donuts.

Date a ti mismo y a ti pareja un dulce capricho con esta pintura corporal de sabor tan especial, totalmente comestible, con la que podrás pasar un rato íntimo, divertido y maravilloso. No tienes que esperar a que sea San Valentín, ni vuestro aniversario. Los mejores detalles son los inesperados, así que ya no tienes ninguna excusa para no darle una oportunidad a la pintura con sabor a donut glaseado.

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