En verano hace calor. Mucho calor. Aunque bueno, es cierto que en otros sitios hace más calor y en otros menos. Por ejemplo, no pillas la playa con las mismas en… por ejemplo, el País Vasco que en Málaga. Pero también en cuestión de acostumbrarse al clima de la zona. Sin embargo, si eres de los extremadamente calurosos que sueñan con pasarse las vacaciones en remojo para no sufrir demasiado, seguro que agradecerás tener a mano un flotador para botellas.

Flotador para botellas

Vivir dentro de mar o de una piscina tiene ventajas y también inconvenientes. Por un lado, estarás fresquito durante las horas de más calor, aunque quizás pases un poco de frío por la mañana temprano o una vez que el sol se haya escondido detrás del horizonte. Puedes hacer ejercicio nadando o buceando y descansar hacerte el muerto cuando ya te duelan las piernas y los brazos, pero te arrugarás como una pasa. Puedes ponerte en modo “El último superviviente” y proponerte alimentarte únicamente de los peces que puedas pescar, o ponerte a desalar tu mismo el agua, pero el mucho más cómodo que alguien te acerque un plato de comida o tu bebida favorita. Y si quieres relajarte mientras mantienes tu bebida cerquita y controlada, sin que se hunda, necesitas el flotador para bebidas. Puede mantener a flote bebidas de tamaño tercio, lata o vasos, así que sólo tienes que elegir el formato que prefieres y verter en él lo que te apetezca beber.

Pero si disfrutas más con la comida, y quieres ir abriendo el apetito mientras te das un chapuzón, puedes ir relamiéndote mientras le echas un vistazo a tus toallas redondas gigantes y frikis, con forma de hamburguesa, de pizza o de donut. ¡Irresistibles y súper prácticas para secarte enterito!

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