Madrugar nunca ha sido lo mío porque siempre me ha gustado demasiado dormir. Interrumpir los sueños, tener que abandonar el refugio calentito e íntimo de tu cama para enfrentarte al frío matutino y a los deberes a los que nos tenemos que dedicar cada día no es algo agradable. Yo, al menos, me acostumbro rápido a la rutina y generalmente, salvo en contadas ocasiones, soy capaz de despertarme y levantarme al primer tono del despertador. En cambio, mi hermano es incapaz: la mitad de las veces no escucha la alarma, le cuesta un mundo responder consciente y coherentemente cuando lo llamas y nada más pronunciar una palabra, se queda dormido de nuevo al instante. Así, entre unas cosas y otras, normalmente tarda una hora en levantarse. Por eso he decidido que voy a regalarle el despertador calambre.

 

 

Despertador Calambre

Despertador Calambre

Este despertador no es un despertador normal y corriente, sino es quizá (por así decirlo) más efectivo que los demás. Son las seis y media de la mañana y el maldito aparato empieza a sonar insistentemente para que te levantes. A pesar de que oírlo es tremendamente irritante, te da mucha pereza tener que sacar el brazo debajo del edredón para apagarlo. Sigue sonando y tú piensas, haciendo un alarde increíble de amabilidad y amor al prójimo, que probablemente el sonido esté fastidiando a aquellos miembros de la casa más suertudos que tú que no tienen porqué despertarse antes de tiempo. Por ello, a regañadientes y deseando que el karma te compense por ello cuanto antes mejor, sacas la mano y apagas el despertador pensando que dispones de diez minutos más antes de que empiece a sonar de nuevo. Sin embargo, como he dicho antes, el despertador calambre no es como los otros. Y como bien indica su nombre, lo que diferencia a este aparato tan friki es que te dará un calambrazo en cuanto lo toques.

Gracias a este regalo conseguirás espabilarte a la primera y salir de la cama a tu hora para no llegar tarde. O a lo mejor… causa en ti el efecto contrario y consigue que no te decidas a apagar nunca el despertador. Si prefieres un despertador más inofensivo que no te ataque por las mañanas, échale un vistazo a los despertadores de Star Wars o al despertador friki volador con hélice. ¡Da igual el modo, la cuestión es que no se te peguen las sábanas!

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