Quiero ser Batman, ya lo sabéis desde el artículo que hice sobre el pájaro bebedor de los Simpsons. Por si no te acuerdas o no lo has leído, yo te lo volveré a repetir: quiero ser Batman. Sólo tengo un pequeño problema y es que, si comparamos su fortuna con la mía, no vamos a ningún lado. Me faltan coches, una unidad de investigación para mí solo, una mansión, una bat-cueva, un negocio familiar con más dinero aún, y más cosas. No he dicho nada de la forma física… por algo será. Pero lo que sí tengo seguro es el albordoz de Batman.

Albornoz de Batman

Albornoz de Batman

De todo lo que requiere ser Batman tengo 2 cosas y una de ellas es el albornoz de Batman. Creo que en todo mi plan, ya tengo menos por hacer, a base de pequeños pasos uno puede llegar a ser lo que quiera pero requiere paciencia y muchas ideas empresariales que tengan un éxito rotundo… Regalos Frikis es todo un éxito, ya tengo algo más.

A la espalda del albornoz tiene un gigantesco símbolo de Batman, muy característico. El resto del albornoz es negro y es el único color disponible por razones obvias. Los bordes tienen un tono dorado que le da un aspecto elegante muy típico de los ricachones que se acarician diariamente el bigote. Sólo falta ser una persona limpia e higiénica para ponerlo en uso. Recuerda que en tu casa no suele haber alguien que responda al nombre de Alfred, así que cuidado, puede que alguien se ofenda (aunque yo me sentiría agradecido).

No te lo pienses más y apúntate a un gimnasio para sacar a la luz esos músculos que hay en tu cuerpo. Luego únete a la Liga de las Sombras y aprende artes marciales para defenderte de los villanos de Gotham City. Estrena tu albornoz después de una merecida ducha tras pelear con mafiosos peligrosos.

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